WEB   |   FACEBOOK   |   TVPTS

 
La crisis de la derecha se profundiza, y el régimen marcha a un callejón sin salida
por : Nicolás Miranda

04 Oct 2013 | El cierre del penal Cordillera, hijo del pacto de impunidad entre la Concertación y la derecha, el suicidio de Odlanier Mena, jefe de los represores de la CNI, la discusión de la Nueva Derecha que re-lanzaron Piñera y Hinzpeter, la posibilidad de que la candidata de la derecha Evelyn Matthei quede tercera en las elecciones, profundizan la crisis (...)
La crisis de la derecha se profundiza, y el régimen marcha a un callejón sin salida

La crisis de la derecha se profundiza, y el régimen marcha a un callejón sin salida

El cierre del penal Cordillera, hijo del pacto de impunidad entre la Concertación y la derecha, el suicidio de Odlanier Mena, jefe de los represores de la CNI, la discusión de la Nueva Derecha que re-lanzaron Piñera y Hinzpeter, la posibilidad de que la candidata de la derecha Evelyn Matthei quede tercera en las elecciones, profundizan la crisis en la derecha, que desde estas páginas calificamos como un auténtico quiebre. Un quiebre que, unido a los cambios (cosméticos) al binominal, darían paso a la reconfiguración de todo el régimen político tal como rigió los últimos 25 años.

Esto, junto con los escenarios que se esperan ante un eventual gobierno de la Nueva Mayoría, alienta los procesos de lucha de clases que sigue intensificándose. Y son la base para avanzar a luchar por la construcción de un partido revolucionario de la clase trabajadora que levante la lucha por una salida independiente de la clase trabajadora a las contradicciones de un régimen agotado y exhausto, que sólo se sobrevive a sí mismo terminando una crisis para abrir otra nueva cada vez.

El suicidio de Mena, reimpulsa el golpismo de las FFAA que se cohesiona
El jefe de los represores de la CNI se suicidó. No es un caso excepcional, otros represores hicieron lo mismo: el ex oficial de carabineros y agente de la CNI Francisco Zúñiga Acevedo, “el Gurka” (12/91), el agente civil (paramédico) Mateo Tapia Flores, “el Quincy”, de las tropas del Cuartel Borgoño de la CNI (7/98), el suboficial de ejército Raúl Fernández Benavides de la brigada regional Valdivia de la CNI (4/2003), el ex coronel de ejército Germán Barriga Muñoz, “Don Jaime” jefe del Grupo Delfín de la DINA, y de la Brigada Cóndor, la Brigada Purén y la Brigada Lautaro (1/2005), el ex teniente coronel del ejército Gonzalo Asenjo Zegers, de la CNI (10/2006), el agente civil (mozo y cocinero) Carlos Marcos Muñoz, de la DINA-CNI (5/2007), el ex suboficial de ejército Osvaldo Tapia álvarez, “Charles Bronson” y el “Viejo Charly”, agente de la DINA-CNI y luego del DINE (5/2008), el general de ejército en retiro Rolando Figueroa Quezada Comandante en Jefe de la IV División del Ejército en Valdivia, con participación en los hechos de Neltume del año 81 (6/2010).

Igualmente, se trata de algo nuevo. Fue a los 40 años del golpe. Y demostró un reimpulso del golpismo. En primer lugar, rechazó estar en Punta Peuco con los ejecutores, solo por ser su jefe. Además, en el entierro, los asistentes entonaron la tercer estrofa del himno que se cantaba en dictadura. Y las FFAA se hicieron presentes institucionalmente. La familia militar, declarándose traicionada por Piñera, anunciaron que no votarían por la candidata de la derecha. Así, fue un ultimo servicio, reivindicando el golpe, que actuó como catalizador para cohesionar a los golpistas, que salieron a la luz. Si hasta ahora el régimen estaba siendo cuestionado por izquierda, por los procesos de lucha de clases que cuestionan la herencia pinochetista, ahora recibe un golpe por derecha. Aunque incipiente y en los márgenes, muestra elementos de polarización política. Ante esto, los partidos del régimen busca cómo mejor defenderlo. Y la crisis de la derecha empuja más este proceso.

Una derecha fracturada

El cierre del penal Cordillera, las declaraciones de Piñera en los 40 años, son parte de esta búsqueda de los caminos para la defensa del régimen. Después de haber perjudicado a Allamand, Piñera busca perjudicar a Matthei. Despeja el camino. Pero no sólo hay cálculo electoral, no sólo piensa en las presidenciales del 2017. Hay una nueva situación política. Como decía un columnista: “efectivamente el país se está izquierdizando. Si así fuera, la derecha se va a enfrentar a la encrucijada de replegarse o de seguir corriéndose al centro. La suya no va a ser una opción fácil. Replegarse puede significar perder espacios de poder. Desalinearse, perder su razón de ser” (Héctor Soto, La Tercera, 29/9).

Pero en este camino, la derecha se fractura. Un cambio (aunque sea cosmético) al binominal, favorecerá realineamientos, una reconfiguración del régimen tal como rigió el país los últimos 25 años. Mantener su agonía, promete ver una crisis tras otra, cambiarlo mantiene un estado de efervescencia política que sólo favorece los procesos de la lucha de clases. La clase patronal y sus partidos, están yendo a un callejón sin salida. Para darle una salida que mantenga lo esencial de la herencia pinochetista, se prepara la Nueva Mayoría.

La Nueva Mayoría se prepara para la defensa del régimen conteniendo la lucha de clases

En una entrevista en televisión, la periodista le decía al PPD y ex ministro de Lagos y de Bahelet, Francisco Vidal, que con tantas promesas se verían más movilizaciones. El ex ministro le respondía que el problema no eran las movilizaciones sino, si podrán dirigirlas.

Un miembro del comando de Bachelet, Fernando Atria, advierte que las movilizaciones pueden llevarse todo por delante: “En ese contexto, dice que quiere cumplir su compromiso de campaña de eliminar el lucro en la educación, por ejemplo, pero el proyecto rebota porque no existe los 4/7 de quórum. ¿Cómo queda el sistema político después de eso? ¿Los que estaban detrás de ese fin por ejemplo, van a postergar ese anhelo? No, ahí el que pierde es el sistema político en términos de legitimidad y respetabilidad. Cuánto más aguanta el sistema político, es una situacion altamente inestable. La posibilidad de darle a este problema una solución razonable a través de la discusión y la deliberación, existe pero no va a existir para siempre, y va a llegar esa solución tan típicamente latinoamericana que es una institucionalidad diseñada para excluir y neutralizar las demandas populares de transformación hasta que empieza a crecer y alcanza un nivel tan grande que se lleva por delante todo”.

Buscan entonces impulsar reformar, para sacar la lucha de las calles y llevarla al Parlamento, para lograr esos cambios cosméticos, que nada cambian.

Pero tienen un problema: lograr los doblajes necesarios para esas reformas. Y con el binominal, son casi imposibles. Otra vez, se encaminan a un callejón sin salida. Hay que prepararse para una intensificación de la lucha de clases.

Las tendencias a la gestación de un nuevo movimiento obrero

La clase trabajadora ha entrado en escena, dando sus primeros pasos: Volvamos a recapitular: los trabajadores mineros de El Salvador protagonizaron una huelga de 14 días, que incluyeron bloqueos de la ciudad y los accesos al yacimiento. Recientemente, estuvo el paro de los trabajadores de Correos de Chile de más de 20 días. También por más de 20 días estuvieron en paro los trabajadores portuarios pocos meses atrás. Por casi 20 días paralizaron los trabajadores agroindustriales de Propal, que se tomaron por unas horas el establecimiento. Acaba de concluir el paro de los funcionarios del Registro Civil, que se extendió por 17 días y confrontó un Gobierno intransigente. El paro de la JUNJI, con los cuestionamientos a sus dirigencias burocráticas.

Tras esto, el Paro de Integra. También aquí, las denuncias de las trabajadoras de base a las dirigencias burocráticas diciendo que “4 deciden por todas”. Es con dirigencias burocráticas a la cabeza, la mayoría de los paros, huelgas y movilizaciones, terminan siendo entregados a los dueños y los jefes. Las tendencias a la gestación de un nuevo movimiento obrero siguen su camino (ver CPS n° 169).

Las luchas de los trabajadores, se unirán a las luchas del movimiento estudiantil, que sigue planteando sus demandas. Para el 17 de octubre, la CONFECH convocó a una nueva movilización. También, en el 2011, hubo cuestionamientos a sus dirigencias burocráticas, que podrían reabrirse.

No solo hay estos cuestionamientos. Se abren nuevos caminos: la necesidad de sacárselas de encima, la aparición de una organización sindical en base a delegados, la recuperación de métodos como los paros en solidaridad.

Pero estas experiencias de lucha y organización, que surgen de los mismos paros y huelgas, deben transformarse en bandera para refundar un nuevo movimiento obrero, clasista, democrático y combativo, sindicatos sin burócratas, que luchen también por un partido de trabajadores sin patrones. Para esta perspectiva, hay que construir un partido revolucionario de la clase trabajadora. Y ante las elecciones, no caer en las trampas que los partidos patronales del régimen preparan para estas elecciones.

Ni derecha, ni Nueva Mayoría
Hay que terminar con toda la herencia pinochetista
Hace falta una política de los trabajadores independiente de la derecha, la Concertación y sus variantes. En las elecciones a anular el voto.

Es que huelgas como las de Integra, y las anteriores, así como las luchas del movimiento estudiantil, y las tendencias a la unidad obrero-estudiantil, muestran los inicios de un nuevo camino que se comienza a recorrer. ¿Qué ritmos tendrá? ¿Qué formas terminará por asumir? No puede saberse aún. Pero indican un recorrido, por el que hay que avanzar.

Es que los cuestionamientos a la herencia de la dictadura, si no son aprovechadas a su favor por la clase trabajadora junto a los estudiantes, la juventud explotada y oprimida, los pobladores, el pueblo mapuche, será aprovechada por los guardianes del régimen.
Hay que prepararse para una intensificación de la lucha de clases. Hay que luchar para que la clase trabajadora que ya ha entrado en escena, siga avanzando por este camino y pase al centro con sus métodos de lucha uniendo tras de sí a estudiantes, pobladores, mapuche.

Tenemos que prepararnos para terminar con toda esta odiosa herencia de la dictadura.
En la campaña presidencial y las elecciones en noviembre, seguirán intentando con sus falsas promesas desviarnos de nuestra lucha. La Nueva Mayoría (Concertación+PC) no tiene nada que ofrecernos, por otra parte las candidaturas alternativas, como la de Marcel Claude con reformas sin los trabajadores y con la pequeña y mediana empresa, y ayer sentado en los Te Deum, no son tampoco una variante.

En este marco muchos llaman a no votar, en rechazo a toda la podredumbre de este régimen y sus guardianes, expresando un odio legítimo y que es sin duda el nuestro.
Pero para asestarle un golpe profundo a los empresarios, sus partidos y todo el régimen es necesario construir y levantar una alternativa clasista de los trabajadores, alternativa que hoy no existe, es necesario llegar a todos esos miles de trabajadores y oprimidos que confían que con su voto pueden cambiar algo y que hoy no encuentran una salida a sus demandas.

Por esto, llamamos a anular el voto: hoy no hay una alternativa propia de los trabajadores, hay que construirla. Es necesaria una política que de una salida de los trabajadores, independiente de los partidos patronales y las alternativas que se están presentando, para terminar de raíz con todo el régimen y la herencia de la dictadura. Una política como la proponemos desde el Partido de Trabajadores Revolucionarios- Clase contra Clase/ PTR-CcC (ver: “¡Pongamos en pie una política revolucionaria de los trabajadores!”, en www.ptr.cl).

La tarea de esta hora, es, para terminar con toda la herencia pinochetista, poner en pie una alternativa, trotskista, como la que luchamos por construir desde nuestra joven liga de trabajadores y estudiantes, el Partido de Trabajadores Revolucionarios- Clase contra Clase, que lucha por poner en pie un partido para la lucha de clases, con una política de clase independiente de toda variante patronal: ni derecha, ni Nueva Mayoría.

 

Suscríbase a nuestra gacetilla electrónica
Online | www.ft-ci.org


Organizaciones de la FT-CI
La Fracción Trotskista-Cuarta Internacional está conformada por el PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina, el MTS (Movimiento de Trabajadores Socialistas) de México, la LOR-CI (Liga Obrera Revolucionaria por la Cuarta Internacional) de Bolivia, MRT (Movimento Revolucionário de Trabalhadores) de Brasil, PTR-CcC (Partido de Trabajadores Revolucionarios) de Chile, LTS (Liga de Trabajadores por el Socialismo) de Venezuela, LRS (Liga de la Revolución Socialista) de Costa Rica, militantes de la FT en Uruguay, Clase Contra Clase del Estado Español, Grupo RIO, de Alemania y Militantes de la FT en la CCR/Plataforma 3 del NPA de Francia.

Para contactarse con nosotros, hágalo a: [email protected]