FT-CI

Pakistán

Incertidumbre política tras la renuncia de Musharraf

21/08/2008

Incertidumbre política tras la renuncia de Musharraf

El pasado 18 de agosto, miles de paquistaníes salieron a las calles de las principales ciudades del país para celebrar el fin del gobierno de Pervez Musharraf. El ex dictador renunció a su cargo de presidente para evitar un juicio político, impulsado por la coalición gobernante opositora encabezada por el Partido del Pueblo Pakistaní (PPP), acusado de corrupción y “traición a la patria”, además de crímenes y desapariciones cometidos por el ejército durante su gobierno.
La renuncia de Musharraf fue precedida por negociaciones entre el PPP, funcionarios norteamericanos, británicos y sauditas, que terminaron sellando un acuerdo por el cual le garantizan inmunidad jurídica al ex presidente.

Ascenso y caída de un aliado del imperialismo

Musharraf había asumido el gobierno mediante un golpe de Estado en 1999, por el que desplazó al entonces primer ministro Nawaz Sharif -actualmente líder del partido opositor Liga Musulmana Pakistaní (N)-, cuestionado por la burguesía local por sus roces con Estados Unidos debido a su política de desarrollo de armamento nuclear y las tensiones que esto generaba con su rival histórico, la India. Sharif fue juzgado acusado de corrupción y enviado al exilio.

Desde entonces Musharraf gozó del apoyo de EE.UU., que se profundizó tras los atentados del 11 de septiembre transformándose en uno de los principales aliados de George Bush en su “guerra contra el terrorismo”. Musharraf rompió relaciones con el régimen de los talibanes y aceptó colaborar con las tropas imperialistas en la guerra y ocupación de Afganistán y con la persecución de grupos islamistas en su propio territorio a pedido de EE.UU., aunque sectores del ejército y los servicios secretos mantuvieron y mantienen lazos con los talibanes. A cambio recibió no sólo apoyo internacional sino una ayuda millonaria de Washington de alrededor de 11.800 millones de dólares.

Desde que asumió el poder implementó una serie de medidas neoliberales, como la privatización de las industrias del acero y la electricidad, lo que junto con su política abiertamente pronorteamericana, rechazada por amplios sectores paquistaníes así como en el conjunto del mundo musulmán, y su ataque a las libertades políticas elementales, fueron aumentando la impopularidad de Musharraf. La exigencia de EE.UU. de combatir internamente a las fuerzas islamistas, llevó a cruentos enfrentamientos entre éstas y el ejército (como los que llevaron al asalto a la llamada “mezquita roja”), transformando la frontera entre Pakistán y Afganistán en un campo de batalla. Esta situación radicalizó aún más a las organizaciones islamistas, como por ejemplo Ansar Al-Islam, que aumentaron considerablemente su apoyo popular.

Durante el último año y medio, se aceleró la erosión de la base social del gobierno. Luego de un conflicto prolongado por su reelección, que incluyó la separación de su cargo del titular de la Corte Suprema de Justicia, Musharraf intentó imponer, sin éxito, el estado de emergencia en noviembre de 2007 en medio de movilizaciones opositoras de masas y suspendió a unos 60 jueces que tenían que expedirse sobre la legitimidad constitucional a su segundo mandato presidencial, que se había inaugurado en octubre de 2007.

A esto se sumó el deterioro de la economía y el hartazgo de amplios sectores de las capas medias con su dictadura, que empujaron a la protesta a casi el conjunto de las clases sociales, incluido un sector fundamental del establishment de la burguesía local, que empezó a generar las condiciones para un recambio gubernamental. Ante la falta de sustento para su política, Musharraf se vio obligado a llamar a elecciones para principios de 2008.

En el marco de la creciente inestabilidad interna y de la persistencia de los ataques de los talibanes contra las tropas de la OTAN en Afganistán, EE.UU. negoció a fines de 2007, el retorno al país de la ex primera ministra Benazir Bhutto, dirigente del PPP en el exilio, apostando a conseguir una válvula de escape y establecer un gobierno con mayor legitimidad. Pero Bhutto fue asesinada en diciembre, aumentando aún más el descontento con el gobierno.

Finalmente, Musharraf sufrió una derrota humillante en las elecciones parlamentarias de febrero, ubicándose en un tercer puesto muy por detrás del PPP y de la Liga Musulmana Pakistaní (N).

Desde las elecciones Bush realizó dos reuniones con el nuevo primer ministro, Yousaf Gilani, para recordarle su compromiso en el combate contra los talibanes y la necesidad de purgar a los servicios de inteligencias paquistaníes de elementos que simpatizan con fuerzas islamistas, acusados de facilitar el ocultamiento de Osama bin Laden y otros importantes líderes de al Qaeda.

Un factor clave en la renuncia de Musharraf es que Washington no hizo nada para evitar el juicio político anunciado el 7 de agosto, y que la administración republicana parece considerar al PPP como el aliado más confiable en este momento para enfrentar a la resistencia afgana, que actúa desde la frontera del país.

Inestabilidad política

A sólo 24 horas de la renuncia de Musharraf ya se ha puesto de manifiesto la crisis política que sacude al país. Los dos partidos patronales que forman la coalición parlamentaria son rivales históricos, a los que sólo los mantenía unidos el enfrentamiento a Musharraf. Ahora ha comenzado la lucha interna por quién será el próximo presidente así como sobre importantes cuestiones políticas, como el restablecimiento de los jueces despedidos por Musharraf.

A esto se suma la relación históricamente tensa entre el ejército y el PPP, y la intensa presión de Estados Unidos para extender las operaciones militares en las zonas tribales de las fronteras con Afganistán, (conocidas como FATA por su sigla en inglés, áreas Tribales bajo Administración Federal, con mayoría de la etnia Pashtun), donde los talibanes han reconstruido su base de operaciones.

La amenaza de juicio político que precipitó la renuncia de Musharraf restauró en parte la popularidad del PPP y de la oposición, que venía de seis meses de crisis y de pérdida acelerada de apoyo de su base por sus políticas económicas similares a las del gobierno y por haber sostenido a Musharraf durante estos meses. El descontento social va en aumento y la economía está en una profunda crisis, golpeada por la suba de los precios de los alimentos y el petróleo. La inflación anual se ubica alrededor del 25%, la más alta de los últimos 30 años, la moneda local se viene desplomando mientras crece el déficit comercial.
La acusación de corrupción contra Musharraf suena a burla cuando surge del líder del PPP, Asif Zardari, viudo de Bhutto y el segundo hombre más rico del país cuya fortuna se incrementó sideralmente mientras su esposa era primera ministra. Las ilusiones en la oposición y en la “renovación democrática” parecen estar destinadas a una corta vida. El nuevo gobierno sólo se propondrá realizar de forma más eficiente lo que Musharraf ya no podía llevar adelante, es decir, privatizar lo que aún queda del sector público y ofrecerse como socios más confiables del imperialismo en su “guerra contra el terrorismo”. Esta situación explosiva puede ofrecer oportunidades en un futuro próximo para que emerjan en forma independiente los trabajadores y las masas populares paquistaníes contra el imperialismo y sus agentes en el gobierno.

  • TAGS
Notas relacionadas

No hay comentarios a esta nota

Periódicos

  • PTS (Argentina)

  • Actualidad Nacional

    MTS (México)

  • LTS (Venezuela)

  • DOSSIER : Leur démocratie et la nôtre

    CCR NPA (Francia)

  • ContraCorriente Nro42 Suplemento Especial

    Clase contra Clase (Estado Español)

  • Movimento Operário

    MRT (Brasil)

  • LOR-CI (Bolivia) Bolivia Liga Obrera Revolucionaria - Cuarta Internacional Palabra Obrera Abril-Mayo Año 2014 

Ante la entrega de nuestros sindicatos al gobierno

1° de Mayo

Reagrupar y defender la independencia política de los trabajadores Abril-Mayo de 2014 Por derecha y por izquierda

La proimperialista Ley Minera del MAS en la picota

    LOR-CI (Bolivia)

  • PTR (Chile) chile Partido de Trabajadores Revolucionarios Clase contra Clase 

En las recientes elecciones presidenciales, Bachelet alcanzó el 47% de los votos, y Matthei el 25%: deberán pasar a segunda vuelta. La participación electoral fue de solo el 50%. La votación de Bachelet, representa apenas el 22% del total de votantes. 

¿Pero se podrá avanzar en las reformas (cosméticas) anunciadas en su programa? Y en caso de poder hacerlo, ¿serán tales como se esperan en “la calle”? Editorial El Gobierno, el Parlamento y la calle

    PTR (Chile)

  • RIO (Alemania) RIO (Alemania) Revolutionäre Internationalistische Organisation Klasse gegen Klasse 

Nieder mit der EU des Kapitals!

Die Europäische Union präsentiert sich als Vereinigung Europas. Doch diese imperialistische Allianz hilft dem deutschen Kapital, andere Teile Europas und der Welt zu unterwerfen. MarxistInnen kämpfen für die Vereinigten Sozialistischen Staaten von Europa! 

Widerstand im Spanischen Staat 

Am 15. Mai 2011 begannen Jugendliche im Spanischen Staat, öffentliche Plätze zu besetzen. Drei Jahre später, am 22. März 2014, demonstrierten Hunderttausende in Madrid. Was hat sich in diesen drei Jahren verändert? Editorial Nieder mit der EU des Kapitals!

    RIO (Alemania)

  • Liga de la Revolución Socialista (LRS - Costa Rica) Costa Rica LRS En Clave Revolucionaria Noviembre Año 2013 N° 25 

Los cuatro años de gobierno de Laura Chinchilla han estado marcados por la retórica “nacionalista” en relación a Nicaragua: en la primera parte de su mandato prácticamente todo su “plan de gobierno” se centró en la “defensa” de la llamada Isla Calero, para posteriormente, en la etapa final de su administración, centrar su discurso en la “defensa” del conjunto de la provincia de Guanacaste que reclama el gobierno de Daniel Ortega como propia. Solo los abundantes escándalos de corrupción, relacionados con la Autopista San José-Caldera, los casos de ministros que no pagaban impuestos, así como el robo a mansalva durante los trabajos de construcción de la Trocha Fronteriza 1856 le pusieron límite a la retórica del equipo de gobierno, que claramente apostó a rivalizar con el vecino país del norte para encubrir sus negocios al amparo del Estado. martes, 19 de noviembre de 2013 Chovinismo y militarismo en Costa Rica bajo el paraguas del conflicto fronterizo con Nicaragua

    Liga de la Revolución Socialista (LRS - Costa Rica)

  • Grupo de la FT-CI (Uruguay) Uruguay Grupo de la FT-CI Estrategia Revolucionaria 

El año que termina estuvo signado por la mayor conflictividad laboral en más de 15 años. Si bien finalmente la mayoría de los grupos en la negociación salarial parecen llegar a un acuerdo (aún falta cerrar metalúrgicos y otros menos importantes), los mismos son un buen final para el gobierno, ya que, gracias a sus maniobras (y las de la burocracia sindical) pudieron encausar la discusión dentro de los marcos del tope salarial estipulado por el Poder Ejecutivo, utilizando la movilización controlada en los marcos salariales como factor de presión ante las patronales más duras que pujaban por el “0%” de aumento. Entre la lucha de clases, la represión, y las discusiones de los de arriba Construyamos una alternativa revolucionaria para los trabajadores y la juventud

    Grupo de la FT-CI (Uruguay)