FT-CI

Fuerte paro nacional agrario en Colombia

04/09/2013

Por Magui V.

“El tal paro no existe”

Esta fue la frase con la que el presidente Juan Manuel Santos inauguró sus primeras declaraciones contra el Paro Nacional Agrario y Popular, convocado por la Mesa de Interlocución Agraria (MIA) este 19 de Agosto en Colombia. Tres semanas pasaron desde entonces y las movilizaciones no han cesado.

El despliegue de la manifestación a medida que pasaban los días, fue impresionante; en cinco días los campesinos habían tomado el control de 30 vías principales con la participación de más de 200 mil movilizados. Al poco tiempo, nuevas fuerzas, entre pequeños y medianos productores, campesinos, trabajadores y estudiantes se fueron sumando: mineros (que defienden su explotación en pequeña escala contra la política de beneficiar a las grandes empresas), acompañaron la entrada en escena de los transportistas (que reclaman baja en los precios del diesel), trabajadores de la salud y de la educación, y estudiantes de las principales universidades del país, centralmente de Bogotá.

De reconocer las “justas demandas” a construir el enemigo interno

Santos tuvo que retroceder y “pedir disculpas” por su desatinada frase, para reorientar su estrategia, el gobierno tuvo que reconocer públicamente aquello que para el campesinado pobre y la clase obrera colombiana es su más cruda y real cotidianidad. Es difícil, aún para el gobierno dejar de reconocer que la miseria que se vive en el campo, es un problema estructural que se viene profundizando aceleradamente, hace varias décadas.

Santos salió a reconocer los “reclamos justos del campesinado” y diferenciar las “marchas pacíficas” de aquellas movilizaciones provocadas por el “vandalismo” de los encapuchados. Algunas voces oficialistas que encontraron eco rápidamente en los medios de comunicación, aseguraron que las FARC incidían en el paro desde La Habana, para generar el caos y la destrucción, a través de la organización Marcha Patriótica (organización reformista conformada por distintas variantes políticas).
A las escalofriantes imágenes captadas por cámaras de seguridad, donde se veían a miembros de las fuerzas paramilitares dejar amenazas escritas bajo las puertas de los principales referentes del paro, se sumaron las imágenes captadas por la propia población, donde aparecían los “encapuchados”, saludando amenamente con la policía y recibiendo sus instrucciones. Estos agentes formaban parte de una línea de infiltración de misma la policía asesina del ESMAD, con el objetivo de deslegitimar las justas medidas de fuerza adoptadas por los manifestantes, y así preparar el anuncio de la militarización y el toque de queda en el país.

Un operativo de 50.000 militares invadió las calles de Bogotá y las principales carreteras del país, las imágenes de la persecución y la represión a los manifestantes son brutales, además de que el gobierno tuvo la política de ofrecer “recompensas” a quienes entreguen información sobre los referentes de las movilizaciones (al mejor estilo uribista). Durante los enfrentamientos con la policía, se registraron cerca de 250 heridos, mientras el joven estudiante Juan Camilo Acosta moría asesinado por el despliegue de gases lacrimógenos lanzados por la policía del ESMAD

Las causas profundas de la lucha del agro y la crisis política del Gobierno Nacional
Colombia es uno de los países latinoamericanos que mayor apertura dispuso al neoliberalismo de los 90. La política privatista y neoliberal fue desarrollada plenamente por el uribismo y mantiene continuidad bajo el gobierno de Santos. La aplicación del TLC firmado con EE.UU. agrava esta “apertura” afectando a amplios sectores de productores agropecuarios, en particular a los campesinos, en una coyuntura económica de desaceleración y “turbulencias” para la economía colombiana. El pliego de demandas que levanta hoy el Paro Nacional Agrario: reducción del precio de los fertilizantes, incentivos económicos, propiedad de la tierra y garantías políticas contra el desplazamiento campesino, son algunas medidas que buscan menguar el impacto de la puesta en marcha de más de 20 tratados de libre comercio, que favorecen a las multinacionales y al empresariado local, a costa del sometimiento de los trabajadores y el campesinado pobre.

Todo esto golpea en una situación de enorme polarización en el campo. En Colombia, la concentración de tierra en pocas manos (el 52% de la tierra está en manos del 1,15% de la población), el desplazamiento de más de 5 millones de víctimas, producto centralmente de la política militarista del expresidente Uribe (continuada por Santos), con la expropiación de tierras a miles de campesinos, reconcentradas por la burguesía, y una pobreza rural que llega casi al 50%, son parte de la radiografía que hace a la explosión del conflicto actual, y que ya tuvo su antesala en el Paro Nacional Cafetero de marzo pasado.

A pocos meses de las elecciones presidenciales, el gobierno de Santos no logra escapar de su crisis política, en las últimas semanas, se vio obligado a remover a la cúpula militar, y las voces de solidaridad con el paro a nivel nacional, están haciendo tambalear su gabinete político. [1]

Durante ocho años gobernó en Colombia el régimen del ex presidente Álvaro Uribe, ligado al paramilitarismo (gobierno del que Santos fue parte); el nivel de persecución, represión y muerte sobre la clase obrera y las organizaciones sociales, en complicidad activa con el Estado, terminó por generar un importante rechazo en la sociedad colombiana, obligando a Santos a presentarse como una figura de recambio, “suavizada” y menos militarista, que a su vez lograra lavarle la cara del régimen y contener el descontento social. Santos, se juega a llevar a la rendición a las FARC en los “diálogos de Paz” en la Habana, que cuentan con el aval de Obama (y también con el rechazo de los republicanos, con los que se alínea Uribe), combinando una ofensiva de hostigamiento militar, con la “negociación” política para lograr ese objetivo, para lo cual también están abriendo contactos con el ELN. Si bien esta política causa reparos en sectores de la derecha, como el uribismo, de avanzar por este camino sería una pieza importante para buscar la reelección de Santos en las próximas presidenciales.

En este marco, hay importantes elementos de crisis política que se reflejaron en el reciente cambio de la cúpula militar por Santos y en una crisis de gabinete en medio del paro agrario.

El operativo “lavada de cara”, enfrenta grandes contradicciones para contener la situación social y el creciente descontento. De la mano de los miles de estudiantes que salieron a enfrentar la reforma a la ley de Educación, de los sectores que se movilizaron con el Paro Nacional Cafetero de marzo pasado, algunas luchas obreras como la de los mineros de la Drummond (carbón) y las recientes movilizaciones campesinas, se expresa un cambio de situación en la sociedad colombiana, en la que numerosos sectores empiezan a romper el miedo y a enfrentar la política de terror implantada a fuego, tomándose masivamente las calles para pelear por sus derechos.
Así, las movilizaciones en Colombia, se suman al escenario de conflictividad social que se viene expresando en América Latina (Brasil, Chile, México, Bolivia, entre otros) con un fuerte contenido de rechazo contra los gobernantes que representan una casta política pro empresarial que se enriquece mientras los problemas estructurales de los sectores más golpeados siguen sin resolverse. En América latina, la crisis de representatividad, empieza a golpear tanto a gobiernos alienados con la derecha más clásica (Alianza del Pacífico), cómo a aquellos que lograron actuar como desvío de las movilizaciones de principios del 2000 (los llamados gobiernos “posneoliberales”).

Este conjunto de movilizaciones en un país que ha sido históricamente estratégico para el control de EEUU en la región, expresan a su vez, cierto desgaste de la hegemonía norteamericana, que con la política de fortalecimiento del poderío militar ha perpetrado durante décadas la tortura, desaparición y muerte de miles de dirigentes y activistas obreros, mujeres, indígenas, estudiantes e integrantes de organizamos de derechos humanos. Hoy, la política intervencionista y militar de EEUU, está mas lejos del consenso mayoritario que había alcanzado en otros años.

Perspectivas del Paro

A pesar de la enorme movilización y disposición a la lucha que mostraron en estos días los distintos actores del paro nacional, ayer quedó expresada una de sus debilidades más importantes. El gobierno logró negociar sectorialmente con parte del movimiento campesino, en este caso con los productores de leche y papa de algunos departamentos del sur. Sin embargo aún hay numerosos bloqueos en varios departamentos y miles de indígenas se concentraban en Popayán al cierre de esta edición de LVO.

Si bien el paro se sostiene, ésta luz verde para el gobierno de Santos, le podría permitir (todavía no ha resultado con éxito) un margen de maniobra en el que buscará a toda costa dividir la lucha y evitar su desarrollo unificado. Solo la coordinación de todos los sectores, la unificación de las demandas y de un plan de lucha conjunto, puede lograr derrotar al gobierno nacional y arrancar la conquista de las demandas campesinas y del pueblo trabajador.

La solución al problema de fondo de la enorme crisis en el campo colombiano, no va a ser resuelta en las mesas de negociación con el gobierno, es necesario continuar la lucha en las calles y fortalecer la organización independiente de todos los bandos patronales, tanto del oficialismo, como de aquellos que en su momento integraron las variantes de centro izquierda (Polo Democrático), como es el caso del Alcalde de la Ciudad de Bogotá Gustavo Petro, que no dudó en adherir a la salida militarista ydecretar el toque de queda.

Ni que decir de sectores ultra reaccionarios, como aquellos encabezados por la oposición del partido de la U. de Álvaro Uribe, quien después de haber emprendido durante casi una década una verdadera guerra del terror contra el pueblo trabajador y pobre de Colombia durante su mandato, hoy sínicamente quiere abanderarse de las causas campesinas, reivindicando el paro, para golpear a Santos.
Es una realidad, que los reclamos por mejores condiciones de producción en el campo provienen tanto de campesinos pobres, como de pequeños y medianos productores, y también sectores de la propia burguesía nacional. Parte de la dirección del movimiento, se encuentra en manos de estos sectores burgueses y de productores medios, es por eso, que están ausentes las demandas de los miles de trabajadores y peones rurales, que trabajan informalmente en condiciones de semiesclavitud (el 79% alcanza apenas el salario mínimo). Son ellos, los trabajadores, los únicos que quieren y pueden luchar por una solución de fondo para la crisis estructural del agro; que solo se puede lograr atacando la propiedad de la tierra y los intereses de los grandes capitales empresariales. [2]

Este lunes, parte de la dirigencia campesina y sindical, se mostró dispuesta a ir a una mesa de negociación con el gobierno, a pesar de su política de militarización y el decreto de toque de queda. Santos ya mostró estar dispuesto a asesinar y reprimir a fuego las manifestaciones; por eso, lejos de sentarse a la mesa, hay que imponer con la fuerza de la lucha en las calles la conquista del pliego de peticiones, que incluya además el fin del trabajo precario y las condiciones de esclavitud laboral.
Para ello es necesario que los sectores del movimiento obrero colombiano, no solamente formen parte de esta enorme movilización, sino que puedan emerger de forma diferenciada de los sectores de medianos productores y de la burguesía nacional, para tomar los reclamos de su clase, las de los trabajadores y los sectores mas empobrecidos.

Es la alianza de los trabajadores con los miles de campesinos más pobres, la única que puede surgir como una fuerza poderosa capaz de atacar directamente los intereses capitalistas [3] y del imperialismo. Las reformas parciales no alcanzan, hay exigir el fin de los tratados de libre comercio, un verdadero proceso de reforma agraria, con la expropiación sin pago de las tierras concentradas, el término de las concesiones y el entreguismo a las multinacionales y el fin de la flexibilizaión laboral para clase obrera y de la condiciones de precarización en la que subsisten los peones rurales. Es necesaria la organización independiente para enfrentar al poder económico y político del gobierno de Santos y de su lastre Uribe.

Basta de represión y tortura! Exigimos justicia para Camilo Acosta! El gobierno y su asesina fuerza policial ESMAD son responsables

No a la militarización de Colombia! Basta de criminalizar la protesta y perseguir a los luchadores

Libertad para todos los presos de las jornadas del Paro Nacional Agrario

  • NOTAS
    ADICIONALES
  • [1La enorme conflictividad social que enfrenta el gobierno de Santos, viene en aumento y ha provocado un descenso importante de su popularidad. El número de protestas en el país pasó de 1.600 en el 2009 a 2.300 el año pasado, y solo en lo que va del año, las manifestaciones en 2013 ya van en 2.200. (Diario El tiempo: 31/08/13)

    [2Demanda histórica del campesinado colombiano, que hoy las FARC se aprestan a “entregar” en la mesa de negociaciones con el gobierno de Santos.

    [3Ya en el Paro nacional Cafetero, los transportistas lograron paralizar estratégicamente durante 15 días al país, sumándose a los bloqueos organizados por el movimiento campesino e indígena

Notas relacionadas

No hay comentarios a esta nota

Periódicos

  • EDITORIAL

    PTS (Argentina)

  • Actualidad Nacional

    MTS (México)

  • EDITORIAL

    LTS (Venezuela)

  • DOSSIER : Leur démocratie et la nôtre

    CCR NPA (Francia)

  • ContraCorriente Nro42 Suplemento Especial

    Clase contra Clase (Estado Español)

  • Movimento Operário

    MRT (Brasil)

  • LOR-CI (Bolivia) Bolivia Liga Obrera Revolucionaria - Cuarta Internacional Palabra Obrera Abril-Mayo Año 2014 

Ante la entrega de nuestros sindicatos al gobierno

1° de Mayo

Reagrupar y defender la independencia política de los trabajadores Abril-Mayo de 2014 Por derecha y por izquierda

La proimperialista Ley Minera del MAS en la picota

    LOR-CI (Bolivia)

  • PTR (Chile) chile Partido de Trabajadores Revolucionarios Clase contra Clase 

En las recientes elecciones presidenciales, Bachelet alcanzó el 47% de los votos, y Matthei el 25%: deberán pasar a segunda vuelta. La participación electoral fue de solo el 50%. La votación de Bachelet, representa apenas el 22% del total de votantes. 

¿Pero se podrá avanzar en las reformas (cosméticas) anunciadas en su programa? Y en caso de poder hacerlo, ¿serán tales como se esperan en “la calle”? Editorial El Gobierno, el Parlamento y la calle

    PTR (Chile)

  • RIO (Alemania) RIO (Alemania) Revolutionäre Internationalistische Organisation Klasse gegen Klasse 

Nieder mit der EU des Kapitals!

Die Europäische Union präsentiert sich als Vereinigung Europas. Doch diese imperialistische Allianz hilft dem deutschen Kapital, andere Teile Europas und der Welt zu unterwerfen. MarxistInnen kämpfen für die Vereinigten Sozialistischen Staaten von Europa! 

Widerstand im Spanischen Staat 

Am 15. Mai 2011 begannen Jugendliche im Spanischen Staat, öffentliche Plätze zu besetzen. Drei Jahre später, am 22. März 2014, demonstrierten Hunderttausende in Madrid. Was hat sich in diesen drei Jahren verändert? Editorial Nieder mit der EU des Kapitals!

    RIO (Alemania)

  • Liga de la Revolución Socialista (LRS - Costa Rica) Costa Rica LRS En Clave Revolucionaria Noviembre Año 2013 N° 25 

Los cuatro años de gobierno de Laura Chinchilla han estado marcados por la retórica “nacionalista” en relación a Nicaragua: en la primera parte de su mandato prácticamente todo su “plan de gobierno” se centró en la “defensa” de la llamada Isla Calero, para posteriormente, en la etapa final de su administración, centrar su discurso en la “defensa” del conjunto de la provincia de Guanacaste que reclama el gobierno de Daniel Ortega como propia. Solo los abundantes escándalos de corrupción, relacionados con la Autopista San José-Caldera, los casos de ministros que no pagaban impuestos, así como el robo a mansalva durante los trabajos de construcción de la Trocha Fronteriza 1856 le pusieron límite a la retórica del equipo de gobierno, que claramente apostó a rivalizar con el vecino país del norte para encubrir sus negocios al amparo del Estado. martes, 19 de noviembre de 2013 Chovinismo y militarismo en Costa Rica bajo el paraguas del conflicto fronterizo con Nicaragua

    Liga de la Revolución Socialista (LRS - Costa Rica)

  • Grupo de la FT-CI (Uruguay) Uruguay Grupo de la FT-CI Estrategia Revolucionaria 

El año que termina estuvo signado por la mayor conflictividad laboral en más de 15 años. Si bien finalmente la mayoría de los grupos en la negociación salarial parecen llegar a un acuerdo (aún falta cerrar metalúrgicos y otros menos importantes), los mismos son un buen final para el gobierno, ya que, gracias a sus maniobras (y las de la burocracia sindical) pudieron encausar la discusión dentro de los marcos del tope salarial estipulado por el Poder Ejecutivo, utilizando la movilización controlada en los marcos salariales como factor de presión ante las patronales más duras que pujaban por el “0%” de aumento. Entre la lucha de clases, la represión, y las discusiones de los de arriba Construyamos una alternativa revolucionaria para los trabajadores y la juventud

    Grupo de la FT-CI (Uruguay)